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sábado, 22 de agosto de 2009

Día 21 – Hoi An y Ciudad de Ho Chi Minh – 21/08/09.

Hoy nos hemos levantado tarde y con calma hemos organizado las maletas porque esta tarde nos vamos a Saigon para realizar nuestra última etapa del viaje: la visita al Delta de Mekong.

Por la mañana hemos estado recorriendo las calles de la ciudad antigua de Hoi An y visitando alguno de sus templos y casas antiguas. Y hemos aprovechado para realizar algunas compras.

Sobre las 14:00 hemos ido a comer al restaurante Cargo Club que sirve comida occidental y vietnamita en un ambiente muy relajado. Aquí hemos probado uno de nuestros platos favoritos de Vietnam: unos lomos de atún con una salsa de lima y wasabi que estaban espectaculares.

A las 16:00 hemos ido al aeropuerto de Da Nang que está a 45 km de Hoi An (coste 7 euros) y al llegar hemos comprobado que nuestro vuelo que salía a las 18:10 se ha retrasado hasta las 19:30.

Sobre las 21:00 llegamos al hotel Lavender (de nuevo como al principio del viaje) y hemos salido a cenar al Pho 24, que es una cadena de restaurantes especializados en pho (sopa de fideos de arroz con pollo, ternera o verduras). De aquí nos dirigimos al hotel a descansar que mañana hay que madrugar para coger el autobús que nos llevará al Delta del Mekong.

lunes, 3 de agosto de 2009

Día 3 – Barrios de Dong Khoi y Cholon (HCM)– 3/08/09.

Hoy nos hemos levantado tarde porque necesitábamos descansar y acabar de quitarnos el “jet lag” que parece que ya hemos superado. Salimos del hotel sobre las 10:30 y nos dirigimos al barrio de Dong Khoi que está muy cerca. Allí, buscamos una cafetería (Givral) para desayunar que esta justo enfrente del Teatro Municipal y del Continental Hotel que son dos edificios de arquitectura colonial francesa.

Tras desayunar nos decidimos a visitar el barrio de Cholon, que es el barrio chino de Saigon. Al llegar a Cholon con nuestro taxi adelantamos a un par de procesiones fúnebres que se estaban celebrando por la calle. Se componían de una banda de música primero con banderines y farolillos chinos, luego una carroza enorme con el féretro que iba adornada con muchas flores y detrás los familiares en procesión. Lo que nos extrañó es que la banda tocaba música occidental muy animada.

En Cholon visitamos el mercado Binh Tay que es enorme y se puede encontrar cualquier tipo de mercancía a la venta sobretodo al por mayor. Dimos una vuelta por dentro para ver el ambiente que era muy animado y observar los puestos de comida que son los más llamativos: algas, hongos, gelatinas, especies, aletas de tiburón desecadas…

Y después visitamos las Pagodas de Ong Bon, de Tam Son Hoy Quan y de Thien Hau donde pudimos observar a los vietnamitas rezando y haciendo ofrendas de dinero falso que prenden y luego lo lanzan a un horno, se supone que lo hacen para que en la otra vida no les falte de nada. En la última pagoda, la de Thien Hau pudimos ver como encendían espirales de incienso que luego ofrecían y se colgaban en el techo de la pagoda. En el patio exterior del templo tenían pájaros en pequeñas jaulas que liberaban cuando los fieles pagaban para hacer la ofrenda. En fin, una religión completamente diferente a la nuestra y que no deja de sorprendernos. Lo que llamaba la atención es que dentro de los templos vivía gente y tenían sus cocinas y habitaciones (suponemos que eran las personas que cuidan el recinto) pero hablan, se ríen, comen y en nada se parece al ambiente solemne de nuestras iglesias.

Luego regresamos al barrio de Dong Khoi y comimos en el restaurante japonés Zen (de los únicos que quedaban abiertos porque eran más de las 15:00) y al salir tomamos un helado en Fanny. A las 17:30 habíamos hecho una reserva en el spa L´Apothiquaire para darnos un masaje de cuerpo entero de 95 min y un masaje de pies de 35 min. El masaje fue estupendo y salimos de allí muy relajados aunque un poco doloridos porque utilizan puntos de presión para dar el masaje. Bueno, una experiencia totalmente recomendable y que bien merece los 40 euros por persona que pagamos.

Para terminar la jornada fuimos a cenar al restaurante Mandarine donde nos sirvieron una estupenda cena en un ambiente muy romántico: velas, música en directo y una decoración muy cuidada. Y en el paseo de regreso al hotel pasamos frente al antiguo Hôtel de Ville que actualmente es la sede del Comité Popular y que no se pude visitar por dentro. En el exterior había una sesión de fotos de unos novios sobre una moto.

domingo, 2 de agosto de 2009

Día 2 – Visita a Ho Chi Minh (HCM) – 2/08/09

Hoy nos hemos levantado temprano porque aún estamos bajo los efectos del “jet lag” y tras un sencillo desayuno occidental en el hotel nos hemos dispuesto a explorar la ciudad. Por desgracia estaba lloviendo y aunque lo hace de forma intermitente nos ha condicionado bastante nuestros planes porque queríamos hacer un itinerario a pie que recorre los principales puntos turísticos de la ciudad y al final hemos tenido que coger algún taxi porque no paraba de llover. Nada más salir del hotel hemos visitado el mercado deBen Thanh que estaba en pleno apogeo.

Es un mercado cubierto con muchos puestos de verdura, frutas, pescado, semillas… y con puestos de ropa, telas, artesanías, etc. Con mucho colorido y muy animado. Nos hemos refugiado de la lluvia y aprovechado para hacer algunas fotos de los puestos y para comprar mangostinos que a Juanan le encantan.

De aquí nos hemos ido paseando a otra zona cercana que también tiene un mercadillo callejero pero esta vez más auténtico porque no es para turistas y sólo tiene comida.

Aquí ha empezado a llover fuerte y hemos decidido seguir las recomendaciones de la Lonely Planet e ir a una heladería cercana (Fanny) a probar el mejor helado de frutas tropicales de Saigon. Podemos dar fé de ello, porque el helado de lima, mango y fresas que hemos probado estaba delicioso.

Mientras estábamos en esta terraza esperando que parara el aguacero, hemos podido observar que los vietnamitas conviven con la lluvia perfectamente y continuaban con sus vidas como si nada: sacan un impermeable tipo bolsa de basura gigante y se lo colocan encima y continúan andando. Si van en moto el caso es más curioso porque normalmente van 2, 3 y hasta 4 en una moto (increíble, sí) y si llueve sacan un impermeable gigante y el conductor saca la cabeza y el resto van debajo con los brazos abiertos para taparse… Era curioso y divertido verlo.

De aquí hemos cogido un taxi hasta el Museo de Recuerdos de la Guerra (entrada 15000 dongs) porque estaba lejos y no dejaba de llover. Este museo es el más visitado de Saigon por turistas occidentales y en el se pueden ver todo tipo de documentos y fotografías sobre la guerra de Vietnam y en su exterior hay tanques, bombarderos y cazas que se dejaron los americanos al salir de Saigon. Ha sido muy interesante la visita porque te haces una idea real de lo que ha supuesto esta guerra para los vietnamitas, pero en realidad ha sido muy duro y sales con mal cuerpo porque había una exposición temporal de dos fotógrafos japoneses que narraban las enfermedades y deformaciones que aún están sufriendo miles de víctimas del gas naranja. Había gente que salía llorando de esa sala…

Del museo nos han tirado a las 12:00 porque cerraban hasta la 13:30, como seguía lloviendo hemos ido a una cafetería cercana y nos hemos tomado un cortado y un bombón (sí, aquí tienen leche condensada y la usan para ellos en lo que llaman café vietnamita). De aquí hemos visitado la catedral de Notre Dame y la oficina principal de Correos que es un edificio de estilo francés con una gran bóveda de cristal en su interior y hemos aprovechado para comprar unos sellos y escribir unas postales y enviarlas.

Luego hemos ido a comer al restaurante Quan An Ngon que está a 5 minutos de la catedral y que es bastante turístico pero lo recomendaban por los foros y queríamos probarlo. Hemos probado diferentes platos vietnamitas que estaban muy buenos (en total 12 euros). De aquí hemos vuelto al Museo de la guerra para acabar de ver las salas de la planta superior y luego hemos visitado la Pagoda del Emperador de Jade (cuesta un poco encontrarla con las indicaciones de la LP). Es un templo interesante por dentro porque por fuera no tiene nada de especial casi pasa desapercibido.

De aquí hemos cogido un taxi a la calle de lo mochileros (Pham Ngu Lao) para ver el ambiente de tiendas y bares que había al anochecer. Para cenar hemos escogido el restaurante Lemon Grass porque estaba ampliamente recomendado en los foros y la verdad es que hemos cenado de lujo: 2 entrantes, 3 platos principales (incluyendo ostras gratinadas) y bebidas por 22 euros. De aquí al hotel y ha dormir que el día ha sido muy largo.